Nuestra estancia en el Parador ha sido un regalo que nos ha llevado a descubrir una forma de turismo con una calidad excelente y en entorno cultural increíblemtente rico que nos ha cautivado a mi esposa y a mí.
Un parador en un castillo precioso, aunque a mi no me resultó cómodo.
Las habitaciones de la zona nueva están en dos plantas sin ascensor, y hay que andar bastante y bajar varias escaleras para entrar y salir.
Y aunque reserve con 4 meses de antelación , me dieron una de las peores habitaciones: en el segundo piso y con vistas al parking!!!
El personal muy amable y la cocina muy mejorable.