Hemos repetido en el Parador de Lorca buscando desconectar. Perfecto. El enclave con esas vistas, la piscina, las instalaciones, la atención. Todo de 10. En la cena en la terraza nos atendió Alberto y es un encanto. Todo de 10. Felicidades.
Hemos estado muy a gusto y ya es el tercer año consecutivo que venimos a este parador. Las instalaciones y el entorno maravillosos y cuentan con un personal estupendo. Todos son grandes profesionales que hacen que la estancia sea aun mas especial.
No obstante, la restauración ha ido claramente a peor, tanto en el restaurante como en la carta del bar y la relacion calidad , cantidad , precio es decepcionante e invita a no quedarse e ir al pueblo donde en cualquier sitio se come muy bien y con muy buen precio. Para muestra un boton. Es indignante que se cobre 16 euros por una racion de queso que consiste en seis trozos pequeños de un unico queso brie con tres nueces de adorno. Falta mantenimiento y limpieza en las duchas y la limpieza en las habitaciones no se corresponde con los estandares que se esperan en un parador. No obstante estamos deseando volver y esperamos que la próxima vez notemos una mejoría en estos aspectos.
Todo muy correcto y profesional, como se espera uno siempre de paradores. Una felicitación especial al recepcionista que nos atendió, por su especial simpatía y buen humor, no recuerdo bien el nombre, creo que era Miguel y era de Baza.