Excelente ubicación con unas vistas a las montañas y a la ciudad magnificas.
Por su situación se puede visitar el casco antiguo de la ciudad, pasear por el parque fluvial del Miño o cruzar a Portugal por el puente que está muy cerca.
Solo puedo indicar que tanto el Alojamiento, como la estancia de 5 días fue sensacional. El trato exquisito, la limpieza de diez, y no solo la habitación sino todo el edificio. Lugar para descansar de verdad. Y como guinda la biblioteca y la visita guiada a la Iglesia que forma parte del total del Monasterio