Magnífica situación para recorrer los Picos de Europa. Las vistas desde la habitación son increíbles, el silencio para dormir, la terraza de la habitación, las camas muy cómodas. La cafetería está bien para picar algo de cena. Me ha gustado mucho, hemos disfrutado haciendo rutas y descansando
Tras sus antiguos muros, el parador de Alcalà de Henares nos esconde una estancia zen. Sus habitaciones dan a patios ajardinados con mimo, silencio y luz tamizada. Después que la moderna habitación acogió nuestro descanso, mi esposa y yo amanecimos caminando por su jardín tallado, en la cubierta, descalzos en el césped, contemplando desde arriba patios y edificio cual puzle japonés.
Un edificio actual donde conviven lo antiguo y lo contemporáneo, culminado por la Hostería del Estudiante, fuera del Parador, donde el legado del abad Cisneros perdura alimentado por recetas cervantinas.
Trato exquisito en recepción, pues nos repararon enseguida un leve embozo en el lavabo y nos guardaron con cuidado unas prendas olvidadas en la habitación.
Y en el desayuno siempre satisfechos con la cocina caliente de Paradores, aunque insistimos en puedan incluir en el bufet ingredientes para hacer una ensalada matutina (lechuga, pepino, tomate y cebolla, por ejemplo).
Gracias por una maravillosa estancia, de esas que quieres repetir en cuando puedas.
La ubicación del parador es excelente porque todas las habitaciones e instalaciones están orientadas con vistas al majestuoso castillo de Molina de Aragón. Las habitaciones están muy bien equipadas con un diseño moderno, práctico y muy funcional, al ser de reciente creación. El acceso a la ciudad se hace muy cómodo a pie o en coche. Y el personal del parador está muy atento y pendiente de los clientes, como hemos podido comprobar en persona. Muy recomendable para la visita y estancia, así como para conocer toda la zona del Parque natural del Alto Tajo, siendo el parador y Molina un punto bien situado geograficamente.
Muy acertado la ubicación ,tranquilo acogedor funcional y todo el servicio en general de un 10 por amabilidad ,servició , atención y hacerte las cosas fáciles , las habitaciones grandes y la cama muy cómoda el servicio de restauración muy bueno y los /las. Camareros muy buenos en todo el metre.muy atento , en general todo super bien ,
Muy silencioso para un descanso y relax .
Un Parador q es un castillo con su historia y su conservacion ( ahora estan d obras )es precioso,es tranquilo para ir y desconectar de todo, tambien su ubicacion con unas vistas preciosas de todo el pueblo y del delta del Ebro.
En el tema gastronomico el desayuno bien el la linea d Paradores algo justo pero bien,lo que si tengo q resaltar para bien es el restaurante,la comida muy muy buena me encanto todo esta buenisimo,muy bien presentados todos y cada uno de los platos.
Sin duda si quieres tranquilidad desconectar con vistas maravillosas y comer bien este Parador es mas q recomendable.