Ideal para visitar Ponferrada y Las Médulas, así como algunos pueblos de esa zona de León como Peñalba de Santiago, etc.
El Parador en sí es normal.
La cocina simplemente espectacular.
Todo estupendo, la cercanía con el centro del pueblo, la piscina, el personal, y sobre todo del desayuno. Lo único malo el aire acondicionado que sonaba demasiado