El parador en sí es muy bonito y el trato excelente desde la recepción a la entrada, el bar y restaurante muy bien todo desde el maitre y todos los empleados aunque hubo algunos despistes por parte de las camareras que nos pusieron la comida sin cubiertos y en otro caso el sorbete de mandarina no era sorbete ni sabía a mandarina y era todo líquido sin ser granizado, el spa merece mucho la pena y esta genial. Todo lo demás excepcional.
Un saludo
Miguel Angel Bravo Valledor
Conviene un buen mantenimiento de las habitaciones (pintura). Las cortinas estaban mal colgadas y arrugadas,sin planchar.
Encontré uñas cortadas de un anterior huesped.
ESTIMADOS SEÑORES.
Escribo la presente para agradecer en primer lugar el exquisito trato que hemos recibido durante nuestra estancia en el parador de las Cañadas del Teide, en especial hacia nuestra perrita Noah por parte de los empleados del mencionado parador. (como ya les comente a nuestra llegada es una perrita adiestrada y educada) Quisiera mencionar el trato cordial y profesional de la Señorita de recepción Eva Borbolla que en todo momento nos facilito la estancia, gracias a ella nuestra visita fue de lo mas agradable y recordada para siempre..
Mi experiencia no fue muy buena, la habitación estaba bien, pero me deje olvidado mi regalo de reyes ( un cepillo eléctrico ) y aunque lo reclamé al día siguiente de la salida, no me dieron una solución siendo un poco borde la persona que me atendió, la respuesta la tuve a la tercera llamada y me contestaron que allí no haba nada, cosa incierta ya que estaba en su caja y sin usar. Nada que ver con la amabilidad del parador de León, allí fue espectacular como nos atendieron