Hemos estado tres noches en este precioso Parador y todo ha resultado excelente.
Desde la recepción, hasta la limpieza. La atención de los camareros, etc. Todo ha sido de la mejor calidad.
Pedí que el colchón fuera más mullido, porque tengo un problema de cadera e inmediatamente solucionaron el problema.
En la zona de restauración están muy atentos a las personas que sufren intolerancias alimenticias.
El buffet del desayuno es muy variado y con muchos productos naturales, además se pueden solicitar platos calientes (bacón, huevos...).
Y siempre con un trato amable.
Las cenas se pueden tomar en el patio, al aire libre, con música en directo. ¡una delicia!
Además cualquier rincón del Parador es agradable para estar, tomar un aperitivo, etc... Los camareros de la cafetería atienden muy bien.
También disfrutamos de la zona de la piscina, es muy tranquila, con mucha zona de sombra.
Es algo que sigue distinguiendo a la cadena Paradores, sus zonas de estar en el edificio, puedes estar en otras estancias, no sólo en la habitación; y éstas son variadas y muy acogedoras.
Por ejemplo la sala de juegos y T.V.
El gimnasio.
En definitiva, nuestra experiencia ha sido muy buena.
¡Gracias a todo el equipo del Parador de Cuenca!
Un parador precioso, fuimos por la boda de unos amigos que celebraron allí y quedamos encantados, un lugar muy tranquilo y bonito, las habitaciones muy grandes y la comida muy buena.
Parador precioso con unas vistas desde el balcón muy buenas al monasterio y la naturaleza. Piscina tranquila. Desayuno no muy grande en cantidad, pero sí en calidad. Restaurante con una cocina y servicio realmente exquisito.