Parador sito en un castillo con una ubicación extraordinaria. Las vistas son espectaculares. Es la primera vez que duermo en la torre del homenaje y no tengo palabras para describirlo. El restaurante me encantó por sus elaboraciones y el personal con su profesionalidad hizo el resto.
Habitación con un mobiliario paupérrimo.
El colchón durísimo y el baño aunque muy amplio no tiene ninguna medida de seguridad en la ducha para poder agarrarse y con muy poca presión.
Me ha decepcionado tanto como la frialdad en los pasillos.
El bar parece la cafetería de un hospital con mobiliario también que deja mucho que desear.
El personal muy servicial y atento.
Sin duda me ha decepcionado bastante en Parador de Corias.
A pesar de ser un edificio precioso y muy bien restaurado creo que la decoración deja mucho que desear en comparación con los otros 6 Paradores que conozco .
No creo que esté a la altura de un Parador Nacional de Turismo.
El parador y los servicios como siempre impresionante, pero si quiero destacar el mal servicio por parte de la señora de protección civil que da el acceso al parador, muy mal carácter, falta de respeto y prepotencia. Una pena que un parador tan maravilloso como este tenga de primer contacto alguien con tan poca profesionalidad como ella. Agradecer al director su atención ante nuestra queja por ese comportamiento totalmente ajeno al parador. Co n ganas de volver, aunque esperamos no volver a coincidir con alguien con tan mal talante.