Lugar precioso y con rincones llenos de encanto.Un lujo poder comer en el restaurante donde parecía haberse detenido el tiempo...Volvería a alojarme allí mañana mismo...
Como de costumbre en paradores, nos hemos sentido como en casa, empezando con las chicas de Recepción y acabando con el personal del Restaurant.
Aunque la estancia a sido corta, no dudamos en volver a repaetir la experiencia con algunos días más.Un lugar céntrico del pueblo que hace te olvides del vehículo, a no ser que quieras recorrer pueblos de alrededor. Sin duda un lugar para repetir. A tod@s gracias por el trato recibido.