Parador magnifique au coeur d'un chateau avec des vues exceptionnels. Services et installation parfaites (spa, pisicne ...) et petit dejeuner magnifique. merci également aupersonnel compréhensif qui a accepté de nous changer de chambre. Seul reproche :le service a la cafeteria tres inégal (un serveur parfait mais les autres étaient lents et peu efficaces).
Ubicación inmejorable, adosado a las murallas.
Comida de buena calidad.
La limpieza de la habitación muy mejorable, en la zona de la televisión había polvo de varios días; el baño perfecto.
Lo más entrañable, la chimenea de la cafetería, con ese calorcito y olor a leña, que se expande por la planta baja del Parador.
Me hubiese gustado con la terraza mirando a la playa,en la que estuve es invierno y no da apenas el sol. Tampoco me informaron casi de nada. En la comida del estaurante les faltó algún detalle. La habitación standar cómoda en todo.
Fatal. Habitación pequeña, muebles muy viejos. Radiador del baño no funcionaba y el agua de la bañera se salía fuera. Nos cambiaron de habitación y exactamente igual. De los dos días, uno de ellos los pasillos olían fatal, alcantarilla. El parking, fatal, plazas muy pequeñas, y muy caras. 44 euros los dos días, y sin vigilancia. Para ir a las habitaciones hay que atravesar el bar constantemente. Lo único positivo el personal, que en todo momento fue muy correcto.
No aconsejo para nada este parador, después de más de 10 años alojándose en numerosos paradores la experiencia en este último ha sido nefasta.