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Parador de Gredos

Entre aguas cristalinas, agrestes rocas y verdes pinares, la historia de Paradores comienza aquí. Inaugurado por Alfonso XIII, el Parador de Gredos se convirtió el 9 de octubre de 1928 en el primer establecimiento de la Red.

 

Construido a partir de elementos traslados de la casa señorial de Villacastín, su recia arquitectura, de piedra y pizarra, esconde un confortable interior de inspiración castellana, en el que el acabado rústico de la madera crea espacios a la par nobles y acogedores, y convierte sus terrazas en espectaculares miradores a la Sierra de Gredos.

Parador de Gijón

Un molino centenario acoge el Parador de Gijón. Está situado en el Parque de Isabel La Católica, uno de los espacios verdes más bonitos de la ciudad. El edificio, rojizo y con grandes ventanales, está rodeado de un magnífico jardín de paseos empedrados que llevan hasta un estanque y la zona de juegos infantiles.

Parador de Ferrol

Una mansión señorial junto a la salida al mar. El Parador de Ferrol es una preciosa casona típica gallega con unas preciosas vistas al mar. Desde algunas de las habitaciones podrás disfrutar de la panorámica del puerto. En otros rincones del Parador, los ventanales ofrecen espléndidas vistas de los arsenales y la ría.

Parador de Granada

Pasar una noche en La Alhambra, entre jardines y fuentes que evocan un pasado donde se mezcla lo árabe y lo cristiano, es la oportunidad exclusiva que te brinda el Parador de Granada, un convento construido por los Reyes Católicos sobre un antiguo palacio nazarí.

 

Sus muros de ladrillo esconden un interior de ensueño, donde excepcionales piezas de arte y mobiliario se funden con espectaculares vistas a los jardines del Generalife, sugiriendo al huésped plácidos paseos por la ciudad e inolvidables momentos de desconexión en los espacios únicos del Parador.

Parador de Cuenca

El antiguo convento de San Pablo, construido en el bellísimo paraje de la Hoz del Huécar, acoge el Parador de Cuenca, uno de los lugares más especiales de la ciudad, junto al Puente de San Pablo y frente a las Casas Colgadas.

 

En su interior, te sorprenderá la fusión decorativa entre tradición y contemporaneidad, y sus espacios únicos, como el viejo claustro acristalado, la cafetería, ubicada en lo que fue la capilla del convento, y la preciosa piscina exterior, dotada de una espectacular panorámica de la ciudad.

Parador de Cruz de Tejeda

En el centro de la isla de Gran Canaria se esconde el Parador de Cruz de Tejeda. Se encuentra a 1560 metros de altitud, en uno de los puntos más altos de la isla, por lo que la vistas son espectaculares. Desde sus terrazas podrás admirar el paisaje cultural del Risco Caído y los espacios sagrados de las montañas de Gran Canaria, declaradas en 2019 Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Unas vistas que comparte con la parte exterior del circuito hidrotermal, en la que podrás relajarte mientras admiras el mar de nubes.

Parador de Ciudad Rodrigo

En lo alto de un tajo que se alza sobre la vega del río Águeda, el Parador de Ciudad Rodrigo ocupa un emblemático castillo reconstruido en 1372 por Enrique II de Castilla, padre del linaje de Isabel la Católica.

 

El Parador ofrece un inmejorable enclave para admirar la riqueza monumental de Ciudad Rodrigo. En su interior, la reciente reforma de sus habitaciones luce una decoración de diseño, en la que piezas modernas conviven con el mobiliario castellano tradicional del edificio, en un vínculo que preserva la esencia medieval del castillo. Además, el Parador, dotado de parque y zona de juegos privada, es un destino ideal para toda la familia.

Parador de Chinchón

Fundado por los primeros Señores de Chinchón en el siglo XV, el Parador ocupa el antiguo monasterio de Nuestra Señora del Paraíso, su claustro y escalera originales, y la primitiva capilla, hoy convertida en una suite muy especial.

 

El edificio, en pleno centro de la villa medieval, cuenta con amplios jardines y una típica huerta conventual que hoy, llena de árboles frutales, crea un espacio ideal para desconectar y relajarte en la piscina, ubicada en los antiguos establos del monasterio. Además, el Parador posee un espectacular claustro acristalado, donde podrás disfrutar de una exclusiva colección de arte religioso.

Parador de Carmona

A media hora de Sevilla, sobre las ruinas de un impresionante alcázar árabe del siglo XIV, se alza el Parador de Carmona, un palacio de cuidado estilo andalusí que rinde homenaje al pasado de la región.

 

El edificio corona la ciudad con una excepcional panorámica, disfrutable desde cada rincón del Parador, y sobre todo desde su piscina y terraza. Dentro, los motivos mudéjares protagonizan una exquisita decoración, que crea espacios únicos como el patio interior, el Salón Bermejo, con sus tapices y antigüedades, o el antiguo refectorio, hoy restaurante.

Parador de Cardona

Sobre un promontorio, en una fortaleza del siglo IX, se alza el Parador de Cardona, uno de los complejos medievales más impresionantes de Cataluña. Su ubicación privilegiada ofrece una excepcional panorámica de Cardona, el Pirineo y la Cataluña interior.

 

En su interior, fosos, torres y murallas góticas se unen a una decoración basada en el confort y un mobiliario de inspiración medieval catalana. El restaurante, ubicado en el antiguo refectorio, es uno de los más impresionantes de Paradores. Maravíllate en su galería de arcos apuntados mientras disfrutas de la mejor gastronomía.