Bonito edificio, a pesar de la cristalera de recepción hacia las habitaciones. Sitio privilegiado. Parking incómodo para arrastrar las maletas. Los empleados del bar un poco rábanos sirviendo las bebidas.
Gracias por la atención de mi queja por parte del personal de recepción.
Por otro lado, la habitación tenía una mancha de hace mucho tiempo alrededor del WC, además la ducha funcionaba defectuosamente. En definitiva, falta de mantenimiento adecuado. Mal para una habitación superior
What an incredible experience from the moment we walked through the door to the beautiful monastery, to our lovely rooms and great breakfast. This was a memorable stay.
Enclave idílico en la naturaleza un entorno que te invita a la tranquilidad y pasear por la inmensidad del monte que rodea el lugar . Repetiré sin duda.