Perfecto parador para disfrutar de la Semana Santa Calagurritana y de la gastronomía riojana. El Parador bien situado, las habitaciones amplias y el personal muy amable y en todo momento nos aconsejaron para disfrutar al máximo del mismo y de Calahorra.
Es una pena que con las tardes largas y haciendo buenísimo, a las cinco de la tarde te digan que te tienes que ir. Es un horario absurdo (de 11 a 5)
Por lo demás todo magnífico instalaciones , jardines, personal , restaurante
En general, muy bién, excelente la comida y el restaurante, el Parador que tiene una antigüedad de 58 años, se va notando, aunque todo bien cuidado y limpio