Uno de los puntos fuertes de Paradores es la atencion al cliente. El personal y los clientes hemos envejecido juntos. Se nota mucha gente joven en recepcion o cafeteria.
En recepcion, la atencion a la entrada y salida fue muy buena, no así en cafeteria.
La señorita que nos recibió en cafeteria parecía que no quería que nos sentaramos. Se la notaba agobiada por la gente. En cambio, el camarero, joven tambien, intentó atendernos bien y lo más rápido posible.
Mi sugerencia es que cuiden la formacion del personal para que las nuevas generaciones de empleados de Paradores sigan dando el servicio que hemos recibido y esperamos los clientes.
Saludos
El parador es una maravilla tanto por las vistas que le establecimiento o su personal. Sin embargo, en el restaurante, algunos problemas de organización y con suficiente alimentos, más de dos horas para la cena con falta de productos servicio muy lento,sin embargo la comida muy buena
La ubicación de la habitación no nos gustó. No tenía vistas y justo debajo era el lugar de descarga de los suministros.
El resto de servicios adecuado.
+ Sólo una persona en recepción. Cola para check-in.
+ La puerta de la habitación no abría bien con la tarjeta. Había que dar un golpe para entrar.
+ Toalla de manos algo ajadas.
+ Árbol de Navidad del comedor tapado tras una cortina.