Lo mejor son las vistas. El edificio debió ser espléndido hace 20-25 años, ahora luce decadencia, obras en mitad del hall, y de la atención al cliente tan excepcional que recordaba, solo queda eso, el recuerdo. A destacar la limpieza de las habitaciones, cómodas y confortables, a pesar de estar muy antiguas y necesitar una renovación urgente. Las vistas que he resaltado al principio, y que son magníficas, tienen un precio, y es lo alejado que está el Parador de Segovia. Ojalá algún día luzca como merece, y la atención al cliente esté a la altura del precio que pagamos por dormir en un Parador.
Es sitio muy bonito, el restaurante muy bueno, las vistas impresionantes.
Spa, sinceramente, decepciono, no lo presentaría como spa, sino la piscina con el acceso común. Solo dos chorros del agua y no muy útiles, y el agua estaba bastante turbia.
Sauna y baño turco ok, pero no llamaría spa por ello por 30€.
En general, muy bueno y recomendable!
Gracias a todo el equipo!