Todo lo bueno del Parador se viene abajo con el comedor. Muy poco personal en todos los momentos. El desayuno no es el desayuno de Paradores. Hay una carta con muchas cosas que luego no están. El salón del restaurante está en la cafetería. En una de las comidas ni siquiera servilleta de tela (comida de restaurante con reserva previa). Ese día todo con mucho retraso “porque la cocina estaba desbordada al celebrar un bautizo”.
Mucho tiene que mejorar el restaurante para corresponder con el nivel del resto de instalaciones del Parador.
El resto bien: edificio e instalaciones vanguardistas, pero acogedor.
Me he quedado varios fines de semana en este parador ya que vivo en la isla. He estado hospedado en , al menos 15 por toda España y visitado varios más cuando he pasado por ellos siendo recibido siempre con cortesía y amabilidad. Por ello soy “amigo de paradores” desde hace muchos años. Nunca había vivido la situación de hoy al ir a mostrar el salón del parador Cruz de Tejeda a unos familiares, con orgullo pues me sentía parte de ello. He sido humillado por el recepcionista que me gritaba de malas formas “ Ehh el cartel , el cartel” dicho cartel no había visto que pone “solo para clientes hospedados “ muy bien, han cambiado las normas , ya no se pueden visitar las zonas del parador. Pero nunca olvidaré la humillación por el trato de ese recepcionista en un lugar que era un poco mio también y que ya no volveré a pisar.
Atentamente.
Ramón Rivero Aguilar ex-amigo de paradores 13289012
Estuvimos alojados los días 2 y 3 de Mayo del 2026. Toda la estancia ha resultado muy agradable, muy buena atención por parte de todo el personal del parador, aunque me gustaría hacer una especial referencia a Mario Bermejo por su ayuda especial y atención. Destacamos la limpieza en todas las dependencias. La comida y el servicio, tanto en el desayuno buffet y la cena han sido insuperables. Resumiendo un parador marcado en nuestra lista positiva.
Suerte y a seguir así.
Hacía tiempo que no utilizaba los servicios de paradores. Mi impresión ha sido la de que tienen una plantilla muy preparada, con un trato al cliente inmejorable, pero está es escasa, de manera que , aunque quiera, el personal siempre va a remolque del servicio.
En el restaurante, no cogen el teléfono para formalizar una reserva de una comida o cena. También nos pasó el Parador de Jaén.
Ya me he alojado varias veces en este Parador pero si esta estancia hubiera sido la primera, ya no volvería más.
He reservado 3 habitaciones, (122-123-130). A mí me ha tocado la habitación 123. El cuarto de baño tiene un lavabo sin mueble, sin sitio para dejar las cosas alrededor. Ni en un hostal tienen el lavabo así. El cabezal de ducha super pequeño y diferente a las dos otras habitaciones también. La barra de las cortinas medio caída. Esta habitación es super pequeña en comparación con las dos otras, por el mismo precio.
Por otra parte, al llegar, nos dijeron en recepción que había 3 turnos para el desayuno: 8-9 y 10 de la mañana. Llegamos a las 10 en punto. Las estanterías de los platos estaban vacías, yo cogí el último plato. Al llegar en el restaurante, pedimos enseguida unos churros a una camarera. Estuvimos esperando 30 minutos. Preguntamos a otro camarero si los churros estaban llegando y nos dijo que ya no quedaban. La camarera ni se dió la pena de avisarnos. Y por otra parte, me parece alucinante que en un hotel de esta categoría, ya falte comida a las 10 de la mañana cuando se supone que empieza un turno a esta hora.
Estoy muy decepcionada de esta estancia. Ya no nos quedan ganas ni de volver, ni de recomendar este parador.