La estancia fue correcta sin más, pero mi valoración tan negativa fue debido al servicio de restauración. Durante mi visita estaba embarazada y pedimos croquetas e incidí que no tuvieran jamón por mi gestación. Lo recalqué para que no hubiera confusión y mi sorpresa fue cuando al primer bocado vi que efectivamente tenían jamón.
Un café de compensación fue lo que me lleve.
Un embarazo de preocupación me lleve yo.
Nunca reclame ni puse queja . Error mío.