Pasamos una noche por su proximidad al aeropuerto, y nos quedamos con ganas de volver más tiempo. Un relajante paseo junto a la playa, una habitación superconfortable y un espléndido desayuno, como es la norma en Paradores.
En recepción nos atendieron estupendamente para organizar la visita guiada a la ciudad y a Medina Zahara. El desayuno, perfecto. La habitación, con buena terraza y el paseo por el jardín, una delicia.
Magnífico emplazamiento con las vistas sobre la ciudad y el entorno del castillo. La habitación, muy cómoda y con una estupenda terraza, casi daban ganas de quedarse uno allí, aunque claro, no te puedes perder los paseos por Málaga, el puerto, sus museos y sus tabernas.
Emplazado en un sitio espectacular, como muchos otros paradores, tienes todo Ronda a dos pasos. La habitación superior, amplia y con una vista fantástica. El trato del personal, muy bueno, atento y profesional, se nota una buena formación.
Muy agradable para ir paseando a la ciudad, unas instalaciones muy cómodas y una habitación amplia y confortable. Las vistas desde el comedor, espléndidas.