Precioso Parador y espectacular el entorno, en plena costa gallega, al lado de la playa y con piscina exterior. Que más se puede pedir? Cocina gallega con buen pescado y mariscos de la tierra. En definitiva, olor a mar por todos los sentidos, y si coincide que la marea esta alta, el sonido de las olas es salvaje. Precioso.