Comida exquisita. El servicio de limpieza con gran amabilidad y una sonrisa permanente. Los camarer@s a pesar de estar hasta arriba de trabajo, pendientes de todo y que no faltase nada.
Las habitaciones de mascota son de 10, con salida al jardín para facilitar la estancia de los pequeñajos.
La única pega que en los días de mucha afluencia de huéspedes, el servicio de restaurante se hacía mas lento puesto que seguían siendo el mismo numero de camareros para un día con muchos huéspedes que con pocos.
Un lugar agradable y muy acogedor. Personal muy profesional y correcto. Un poco alejado de la ciudad, pero excelente para visitar la zona. Pero con buenas conexiones.