Estoy hospedada 3 dias y esta mañana en el comedor de desayunos cuando hemos entrado hay un cartel que dice espere aqui. Pasado un tiempo y como nadie venia, nos hemos sentado por nuestra cuenta y como seguiamos sin ser atendidos, hemos llamado a un camarero que parecia ser el responsable. En un tono un poco autoritario, nos ha tomado nota.
A continuacion se ha puesto a dar ordenes, levantando la voz, al chico joven y la chica que estaban con el, creando un ambiente malisimo para todos.
Espero que mañana esto haya cambiado.
Un palacio del siglo XVI, en una excelente ubicación, con una magnífica gastronomía y un personal muy amable y profesional. Destacar la labor del equipo de camareras de habitación, personal fundamental y que en la mayoría de los casos pasa desapercibido su trabajo.