Hemos veraneado durante las de 30 años en esta bonita población y tras 6 años de ausencia hemos regresado con una primera estancia en el parador de Jávea. La estancia corta pero perfecta. El restaurante nos sorprendió muy gratamente. Una pena que la barra del jardín no estuviera en servicio pues es una de las zonas más bonitas e íntimas del parador. Volveremos
Parador moderno con habitaciones grandes y confortables con vista espectacular al océano. A lo mejor el ambiente un poco frio e impersonal. Spa y piscinas de gran calidad.
Some restaurant and bar staff need to be told that because someone is not a native spanish speaker that they are neither stupid or deff, simply speaking a little slower and pronouncing clearly is not an unreasonable expectation. Additionally the quality of the food in the restaurant is appalling,