El paraador me pareció increible, la ubicación, el personal del hotel y los servicios en general.
Únicamente pondré un pero a uno de los camareros (el de mayor edad) del bar/cafetería, cuando se está cara al público y en un lugar de esta índole hay que ahorrarse según que comentarios por qué pueden ser malinterpretados e incluso interpretados como una falta de respeto. Pongo en contexto: yo entré en el local preguntando por el restaurante, que está en la planta de arriba, pero con intención de tomar una cerveza. Al ver que también servían tapas, me levanté a otra mesa para coger una carta, como este camarero se me quedó mirando, le dije: "he cambiado de planes y voy a mirar la carta", su respuesta fue: "pues no tiene ni dibujos ni fotografías", en mi opinión no es la mejor respuesta, aunque él lo pueda considerar una broma.
El Parador tiene una ubicación privilegiada, por lo que ofrece una vista muy bonita de la ciudad. Comimos el sábado en el restaurante un estupendo cochinillo.