El lugar es muy bonito, la habitación con vistas al mar tiene un paisaje que cautiva. Las instalaciones muy bien, un par de comedores para degustar comida de la zona y si además acompaña el buen tiempo mejor. Hay un doble paseo alrededor del Parador cómodo de hacer.
El parador precioso , la habitación hemos dormido en uno de los torreones, a pesar de los 36 escalones , una vista espectacular y la habitación muy bonita
Cómo siempre Paradores no defrauda , la gastronomía buenísima.
Totalmente recomendable