Todo excelente (amabilidad de todo el personal, parador en sí, entorno...). A destacar la iniciativa de la visita guiada por el edificio histórico del parador y por la iglesia. La guía (Luz) lo hizo muy bien, ameno y muy atenta a todos.
La estancia ha sido de lo más satisfactoria, el personal de recepción muy amables y cualquier consulta que le hacíamos nos lo explicaban muy bien, el personal de limpieza muy amables también y el personal del restaurante excepcionales y una mención especial para Manuela un encanto de mujer.
Magnífica estancia con un trato amabilísimo de todos sus empleados. Gastronomía inmejorable. Las instalaciones más que perfectas y muy bien cuidadas. Para repetir sin duda alguns