El emplazamiento es ideal para visitar la ciudad de Lleida. La restauración del edificio está muy cuidada, destacando la espectacularidad del comedor. El restaurante también es excelente y de muy alto nivel culinario. El personal nos ha brindado una atención de primera, lo que es una de las señas de identidad de Paradores.
Un lugar perfecto para respirar paz y tranquilidad. Ideal para desconectar de todo y disfrutar de la pareja. Nos encantó. Trato impecable y habitaciones de 10.