Extrañadisimo, en recepción me piden el número de la tarjeta regalo menú parados, hasta aquí correcto, en el comedor me lo vuelven a pedir para sentarme en la mesa correspondiente, vistas inmejorables, nos traen la carta de menús, impresionante, no saben que entra, en la tarjeta, enseña denuedo, se lo leo, se lo mira, i duda, llama a la chica de recepción, se ponen ante el ordenador, tema bebidas, no tiene ni idea de que podemos escoger, se lo cuento y señaló en la carta de bebidas, me pide de nuevo le muestre la tarjeta, parece ser que estaba mejor informado que ellos y tras el aperitivo, gentilez del Parador, un dado de tortilla de patatas en una cucharilla, se presenta un nuevo camarero, que por favor si le puedo mostrar la tarjeta.
Por dioses, esta tarjeta esta en su página de regalos desde primeros de año.
No culpo al servicio ni mucho menos, los pobres se les notava perdidos ante esta tarjeta, pero no es culpa de ellos si no de la persona que deberia tenerlos informados y no lo había hecho, que falta de responsabilidad.
Todo el personal muy amable, servicial y atento, recepción, bar y comedor.
Gracias por escucharme.
Este escrito o parecido lo mandé directamente a Paradores, estamos a día 14 todavía no he recibido ninguna respuesta por parte de la Empresa o la Dirección
Ramon Colomer
Amigo de Paradores desde hace un montón de años y digo un montón porque yo ya cumplí 77
Hemos vuelto al parador. Esta vez para ver cosas fuera de Mérida. Tiene una ubicación perfecta no sólo para visitar la propia ciudad y sus restos arqueológicos sino otras ciudades y sus monumentos a no más de una hora u hora y media, como máximo (Medellín, Alburquerque, Badajoz...) e incluso dar un pequeño salto a Marvao y Elvas en Portugal