Pasear por sus patios y pasillos es una placer para los sentidos. Amabilidad y profesionalidad desde el minuto en el que llegas y gestionan tu equipaje y el aparcamiento del coche. Precioso comedor con gran variedad de platos. Todo esto junto a una ubicación inmejorable en el centro de Santiago de Compostela.
Nos ha encantado este parador y el personal fabuloso, tanto las recepcionistas como los camareros y camareras del comedor.
Lo único que es una pena el comedor tan pequeño, la cocina es muy buena podrían tener muchos más comensales.
Decepcionante . Desde que tenemos una peque hemos optado por viajar a Paradores mayoritariamente, porque siempre ha sido una buena y cómoda opción. Está vez no fue así, encontrar pelos pegados al grifo de la bañera fue malo, pero hay otras cosas que no hicieron agradable la estancia. Hay que añadir que teníamos medio menú y estábamos dos días, a diferencia de en otros Paradores y ocasiones no nos pusieron nada de aperitivo el primer día , teníamos mucha hambre, sobretodo la peque y tardaron bastante en servirnos , hasta el pan les tuvimos que pedir.
El encargado de sala tenía la mania de dirigirse a mí hija como niño , a pesar de que le dije en dos ocasiones que era una niña, no es que me importe especialmente pero fue algo más que denotaba la falta de atención. Hacia frío en la habitación y cuando llamamos para decirlo nos dijeron que hasta unos días no podrían la calefacción, el segundo día tuve que pedir un radiador, estaba mala de la garganta y me puse peor. Lo dejo aquí por no alargarme más. Despues de todo , no entiendo la calificación de cuatro estrellas de este Parador .