Ha sido nuestra segunda estancia en este Parador, y aunque esta vez ha sido breve, pues ibamos de paso, hemos podido disfrutar igualmente de las preciosas vistas sobre al ría del Eo, y del magnífico restaurante.
El emplazamiento es impresionante con el castillo dominando la ciudad. La visita a los restos arqueológicos es un punto de gran interés. En el parador, la atención del personal y la cocina del restaurante merecen también un diez.