Parador con encanto. Muuuuuchas escaleras. Gran restaurante con calidad, presentación y buen servicio. Cafetería desatendida.
Buen desayuno.
Aun asi volvería, lo bueno suprera a los defectos
Nos hemos alojado cuatro noches en la celebre habitación 712 y la verdad que estuvimos genial, unas vistas espectaculares y una de las camas más confortable que he dormido en la cadena.
Dentro de la habitación el mobiliario te traslada a otra época.
Y por supuesto no hemos sentido en ella ningún fenómeno de los que tanto se habla.
Volveré a repetir la experiencia sin duda.