Cuenca es la ciudad natal de mi profesora de español. Ella me mostró fotos y me interesó tanto que, cuando visité España, hice una parada en Cuenca. Me alojé en el Parador, que siempre había soñado, y quedé muy satisfecho.
Gracias.
Un parador precioso, en un enclave magnífico. Todo es bonito :el restaurante, el patio, las habitaciones, la piscina..... Y el personal muy amable. Viaje sola y me sentí como en casa