Estuvimos en el restaurante atendidos por el señor Juan Díaz, persona que nos agradó mucho y nos guió en todos nuestro menú. Muchas felicitaciones para él.
Una estancia maravillosa, tanto la habitación como las zonas comunes del parador, sobre todo la comida de su restaurante. El baño quizás podría ser más bonito.
El parador es un monumento espectacular e igualmente la señora de recepcion de nombre Sonia. Los que no son muy amables son los señores de las maletas que estan a la entrada.
Muy recomendable la comida
Gracias, muy agradable. Ruido por la noche - la, la.
Para la limpieza solo 7, porque el secador estaba ... hmhmhm...
Muy practico para salir temprano al aeropuerto. Con los aviones no muy tranquilo.