Era la primera vez en este parador, pero experiencia inolvidable, los camareros super amables y simpáticos, en la recepción son de 10.
El parador ubicado muy cerca del centro, se puede ir caminando, repetiremos.
El establecimiento está bien , teniendo en cuenta su enclavamiento pero, en comparación con otros establecimientos de su mismo estilo, el servicio de hostelería, es de los más caros que he visitado, y llevamos casi cincuenta años siendo clientes de paradores. Si no eres Cliente Círculo te cobran por aparcar el coche en la calle, salvo que lo quieras dejar en medio de un arenal.
Buena ubicación, con vistas al Miño y la población de Tui; muy buen trato por parte del personal (recepción, cafetería-restaurante) y recomendable carta.
El parador tiene una ubicación excelente, al lado de la bonita plaza de Chinchón. Es un precioso edificio, que antiguamente era el Monasterio de Nuestra Señora del Paraíso. Dispone de garaje, ubicado en el edificio de enfrente, de fácil acceso y plazas amplias. Tiene unos bonitos jardines y piscina. Destacar el precioso claustro y sus bonitos rincones donde relajarse y leer un libro. Por las mañanas hacen una visita guiada por el parador, contando su historia y en la que hay que destacar la antigua iglesia convertida hoy en una suite. También hay una colección de arte religioso.
Nuestra habitación era amplia y confortable, con vistas a los jardines. Estuvimos alojados en régimen de media pensión. El desayuno estaba bien atendido, no faltaba de nada. A destacar los dulces locales. En el almuerzo disfrutamos en su restaurante El Convento, que merece un comentario aparte y con una gastronomía excelente. El servicio impecable.
En resumen, una estancia de diez.