Excelente Parador con un entorno insuperable para trasladarse en el tiempo y relajarse.
Todas las instalaciones son un museo en sí mismas, con la libertad de que el propio cliente las visite a su manera. Lleva horas y horas conocerlo todo.
Muy amable todo el personal, destacando la rapidez con que te solucionan los imprevistos.
Sin duda, volveremos.