Para mi, uno de los mejores Paradores en el suroeste de España. Sus habitaciones son amplias, su lugar muy central y con el parking muy comodo para descubrir el centro de Lleida. Lo vistaba cinco veces en los ultimos 6 años y la gastronomia es cada vez mejor. Lamentablemente, la limpieza no es al punto. Las chanclas de Paradores ya son negras despues de dos noches. A parte de eso, un 10.
El parador es magnífico, bonito y cómodo
El servicio durante la cena fue extremadamente lento
Estuvimos una hora y media para cenar, a pesar de que apenas estaban ocupadas seis o siete mesas
Al día siguiente en el desalluno, mi mujer que es intolerante a la lactosa, pidió leche son lactosa a la camarera que nos trajo el café, la respuesta fue que no tenían leche sin lactosa
Hemos estado en varios paradores y nunca nos había pasado esto
Creo que la camarera no estuvo a la altura que se merecen los clientes de un parador nacional