La habitación doble superior tenía un baño muy pequeño, con un solo lavabo . Reclamamos a recepción porque a mí marido le daba claustrofobia y la señora de recepción ,muy amable , nos enseñó otra para cambiarnos ,pero declinamos esa opción porque aunque la habitación era más grande , el baño era aún más diminuto. No entiendo como los baños de esas habitaciones los han hecho en este parador tan pequeños.
Precioso , la habitación con vistas al oceano, todos los trabajadores del hotel desde la recepción hasta el personal de limpieza muy amables, el bufet excelente y la cafetería también. Yo le pongo un 10.