Precioso, un lugar ideal para desconectar y comer muy bien, recomendable la visita a la bodega, spa pequeño pero muy exclusivo, desayuno muy bueno con platos calientes hechos al momento.
Buenas instalaciones aunque nos encontramos sin poder acceder al jardín , parque infantil y restaurante del jardín por obras de retirada de la hiedra , el servicio para hacer el check in algo lento ya que solo había una chica para atendernos .
El hotel no esta acorde a la calidad de paradores. Llevo años como amigo y es la primera vez que encuentro esto.
Nos encontramos la habitación a 18grados, y como solo hay calefacción central (que está apagada), no hay forma de ponerla con un mínimo de confort, y la única solución fue darnos un edredón. Creerme, no recuerdo una noche más desagradable y nunca en un parador.
Quise hablar con el director, y estaba ocupado con un cliente....... Por lo que no me dejó otra opción que optar por poner una reclamación oficial en consumo