Nos encantó no lo conocíamos, comimos el sábado y nos encantó el servicio de restauración. La amabilidad de sus empleados también nos gustó mucho.
La habitación muy limpia.
Hemos comido en el restaurante de Lerma y queríamos dejar nuestra felicitación tanto a cocina como al personal de sala, en especial a Miguel Angel. Tanto la comida como el trato ha sido esquisto, nuestro hijo es celiaco y se han preocupado de buscar alternativas para él.
Según que volveremos.