Terraza para tomar el sol con ducha y otra para la cerveza, Patio interior, y sala de lectura. Buen trato. Detalle de poner una jarra con limón para los sedientos. Enclave increíble.
Entramos en la cafetería del Parador de Alcalá de Henares, estuvimos esperando 30 minutos y no nos sirvieron , ni siquiera se acercaron a la mesa y eso que nos vieron cuando pasaban por delante, nos acercamos a la barra para pedir y allí no había nadie atendiendo, entraban y salían sin mirar si había algún cliente . Parecía que no les interesaba atender a nadie. Poco profesionales y muy desagradables. Al final optamos por irnos, va ser difícil que volvamos