No lo conocíamos y decidimos hacer una parada en nuestro tour de Paradores. Precioso palacio renacentista en el centro de la ciudad y con toques muy acertados de modernidad. Como siempre he de destacar la actitud profesional y cercana de todo el personal. Merece la pena comer en el restaurante y probar los productos de la tierra. Habitaciones muy amplias y bien acondicionadas
Trato inadecuado en el comedor. Solicitamos un desayuno continental y fue relación calidad precio inaceptable. Mini tostada y mini bizcocho secos, mini bol con cinco trocitos de fruta, café con leche con la leche cortada y mini vasito de zumo de naranja. Todas estas delicatessen al módico precio de 9€.
El trato por parte de la camarera fue de colegio, siempre vigilando que no hubiera alguien del grupo con desayuno completo que nos diera algo más.
Fue un error abonar el desayuno y no haber pedido una hoja de reclamaciones.
Por cierto, moquetas de pasillos bastante viejas.