Diumenge i Dilluns
En la provincia de Tarragona, nos espera la población de Tortosa, situada en las tierras que rodean el último tramo del río Ebro hasta su desembocadura, donde forma el amplio delta del Ebro. Un Parque Natural con un paisaje de gran belleza y singularidad, una de las zonas húmedas más importantes del Mediterráneo occidental flanqueado por arrozales y marismas. Tierra adentro, la zona montañosa de los Ports, también Parque Natural, y las sierras de Pàndols y de Cavalls: testigos de la última gran batalla de la guerra civil.
Tortosa, de larga tradición histórica, vive de cara al río y para disfrutarlo nada mejor que navegarlo en el emblemático laúd Lo Sirgador, que recrea las antiguas embarcaciones. La ciudad tiene un rico patrimonio monumental, comenzando por el edificio donde está situado el Parador, encumbrado sobre un cerro, el recinto árabe de La Suda. También destacan de la época gótica el palacio episcopal, la casa-palacio Despuig, el palacio del Marqués de Bellet, el palacio Oliver de Boteller; el convento, la iglesia y el claustro de Santa Clara, el Portal del Romeu, y la Lonja. De época renacentista, son dignos de ver los Reales Colegios, la iglesia de Sant Domènec y el palacio de Capmany i Vallcabra. También hay algunas notables obras modernistas, como el mercado, el parque y el matadero municipales, las casas Grego.
La visita al palpitante mercado de abastos te permitirá además saborear los productos y la potente gastronomía de las Tierras del Ebro, que abraza tanto el mar como la montaña por su proximidad a la generosa huerta y a la rica pesca.
Como curiosidad, existe la posibilidad de realizar una ruta pro las mejilloneras de San Carles de la Rápita, donde se cultivan ostras además de estos bivalvos, son posibilidad de degustación.