Un parador fantástico. A tiro de piedra de un montón de sitios que merece la pena visitar, desde Burgos hasta Covarruvias. Además, Disfrutamos de una comida magnífica con final magnífico con esas crepes preparadas en el momento, delante nuestra por Juan Carlos (si no me falla la memoria) que las dejó con una salsa de toffe deliciosa (que merece la pena no perderse). Además, todo con un magnífico trato, amable y profesional, como el del resto del equipo del parador.