El paraíso en la Montaña palentina. Un parador acogedor donde te sientes como en casa. La cocina, excelente. El personal, como siempre, lo mejor. En recepción están pendientes de todo. El comedor funciona con un equipo extraordinario, muy bien organizado y coordinado. Las habitaciones siempre a punto. En fin, que cada vez que volvemos sabemos que todo va a ir perfecto.
FUE MI PRIMERE PARADOR HACE 19 AÑOS, EL QUE ME DESCUBRIO PARADORES Y NO HE DEJADO DE VISITARLOS DESDE ENTONCES, EN ESTA OCASION QUERIAMOS REPETIR PARA VER COMO HABIA EVOLUCIONADO Y LA VERDAD ES QUE SIGUE SIENDO IGUAL DE BUENO QUE ANTES. EL ENTORNO, EL PARADOR, LA GASTRONOMIA Y EL SERVICIO DE LOS QUE ALLI TRABAJAN. 9,99 DE NOTA Y NO EL 10 PUES SOLO HACE FALTA QUE PONGAN ALGUNAS AMACAS MAS EN LAS PISCINA PUES DEMASIADOS UTILIZADORES PARA TAMPOCAS AMACAS.
Edificio histórico, situado en el centro de la ciudad, aparcamiento propio del hotel 19€/día. Habitaciones grandes y buenas camas, gran ambiente, personal amable, excelente cena en la antigua iglesia, desayuno perfecto.
Todo perfecto. Todo. Las habitaciones, la piscina y jardín y una limpieza absoluta en cualquier estancia. El trato exquisito y la cocina, increíble. Y, como siempre, lo mejor, el personal de Paradores.
Aunque pueda parecer lo contrario, se trata de un Parador ideal para pasar días en ola de calor. La climatización perfecta y la piscina lo mejor de todo.
Espectacular Castillo/Parador, hasta ahora la mejor comida en restaurante. El arroz caldoso con verduras y conejo de campo exquisito, así como las lentejas con perdíz escabechada y los entrantes de quesos...postres unhhhhh ricos y bien presentados, trato exquisito de los camareros/as (cafetería y restaurante )y bonito peinado de una de las camareras, acorde con el sitio, Enhorabuena a Rubén la cocina muy exquisita. Buen equipo, FELICIDADES!!! VOLVEREMOS PRONTO!!!