La zona de bar estaba conjunta con el restaurante por obras, lo que restó mucho al ambiente que buscábamos tranquilo para cenar. Recepción también provisional, muy deslucida.
Mi primera experiencia en Paradores dejó mucho que desear...
Teníamos un ruido en la habitación constante que, aunque avisamos no supieron solucionar ni dar alternativas.
Por ello, la noche fue mala y sin poder descansar... Una pena, ya que es lo que buscábamos allí...
La ubicación es ideal pero no compensa...