Espacios singulares para eventos exclusivos

Parador de Benavente

A medio camino entre León y Zamora, dominando un cruce de caminos histórico, se alza sobre los restos de la desaparecida fortaleza de los Pimentel el Parador de Benavente. Conserva íntegra la renacentista Torre del Caracol, que alberga un magnífico artesonado mudéjar y un bar de época.

 

Su decoración con tapices, lámparas forjadas y materiales artesanos te transportarán a otra época. Además, los Jardines de la Mota que lo rodean y sus espectaculares vistas sobre los valles del Tera y del Órbigo lo convierten en un lugar de descanso ideal, con rincones perfectos para relajarte, como su piscina y terrazas únicas.

Parador de Baiona

Al sur de las Rías Baixas, protegida por el mar y con vistas a la hermosa Bahía de Baiona, se encuentra la península de Monterreal. En ella te espera el Parador de Baiona, una fortaleza histórica con una espectacular panorámica sobre el océano.

 

A medio camino entre castillo medieval y palacio señorial gallego, el Parador cuenta con estancias regias y elegantes, cuya cuidada decoración te transportará a otra época. Sobresalen la majestuosa escalera de piedra del recibidor y su inmenso jardín, equipado con una amplia piscina, desde donde podrás contemplar toda la bahía.

Parador de Ávila

El Parador de Ávila se ubica en el antiguo Palacio de Piedras Albas, un palacio del siglo XVI situado en el casco histórico de la ciudad y con vistas a sus monumentales murallas. Su interior es intimista y acogedor, las habitaciones son amplias, perfectas para descansar, y el comedor con vistas al jardín y a la muralla a través de un patio acristalado hacen del Parador un lugar majestuoso, acorde con muchos de los edificios que encontrarás en la ciudad Patrimonio Cultural Mundial.

Parador de Argomaniz

El Parador de Argomaniz ocupa un elegante palacio renacentista desde el que se domina toda la llanura alavesa y la Sierra de Gorbea. Un lugar ideal para desconectar y relajarte en sus zonas de lectura, terraza o jardines.

 

Uno de los lugares más especiales es su restaurante Aletegui, situado en el antiguo granero del palacio. Sus ventanas en forma de ojo de buey son características de la arquitectura vasca y mantiene el artesonado original del siglo XVIII. Déjate atrapar por este enclave mágico en el que el encanto de la madera hace cada estancia única y acogedora.

Parador de Arcos de la Frontera

Situado sobre el tajo del río Guadalete, el Parador de Arcos de la Frontera, antigua Casa del Corregidor, posee una impresionante panorámica de la sierra de Cádiz y del casco antiguo del pueblo.

 

El Parador se encuentra en un lugar privilegiado dentro de la localidad: junto a la Plaza del Cabildo y el Convento de las Mercedarias. En el interior, te enamorarán las vistas de sus habitaciones y su precioso patio andaluz, decorado con los enrejados y azulejería tradicionales. Además, es un punto de partida ideal para las Rutas del Vino y de los Pueblos Blancos de Cádiz.

Parador de Antequera

Si hay un Parador que rompe con la tendencia de edificio histórico y es símbolo de modernidad, ese es el Parador de Antequera. Situado en una zona ajardinada de la ciudad, es la opción ideal para relajarte y descansar o para celebrar cualquier evento. Sus enormes cristaleras hacen que la luz se cuele por todos los rincones. Las preciosas puestas de sol y la panorámica de la vega antequerana conseguirán que el descanso y la desconexión sean totales.

Parador de Alarcón

El Parador de Alarcón, ubicado en un castillo con más de 13 siglos de historia, se asoma al río Júcar desde lo alto de una de sus hoces, el Pico de los Hidalgos, con unas vistas privilegiadas de la zona. Además, el propio castillo está considerado como el mejor conservado de la provincia de Cuenca.

 

Todas las dependencias internas han sido reconstruidas para adaptarlas a las necesidades del Parador, con una unión de estilos moderno y clásico en la que los textiles acentúan el carácter medieval. Sus paredes, sus techos de piedra en las habitaciones y su decoración, te trasladarán a la época medieval.

Parador de Albacete

El Parador de Albacete, ubicado en la extensa llanura de La Mancha, es el lugar ideal para desconectar, relajarse y refrescarse en la piscina las calurosas tardes del verano manchego. El edificio es una finca de amplios corredores, suelos de terracota, techos de madera y amplios jardines que te recordarán a las posadas descritas por Miguel de Cervantes en su libro más universal “El ingenioso hidalgo Don Quijote de La Mancha”.

Salones del Parador de Almagro

Ubicado a menos de dos horas de Madrid, el Parador de Almagro dispone de unos espacios magníficos para la celebración de bodas. Su claustro, patio interior, salón único y jardín lo convierten en un lugar especialmente bonito para celebrar tanto un cóctel como el almuerzo/cena y baile. Recomendable tanto para bodas de día como para bodas de tarde. La oferta gastronómica que ponemos a vuestra disposición se compone de platos típicos castellanos con las mejores materias primas y una cuidada presentación.