Una maravillosa experiencia, mucho mejor de lo que esperábamos, el enclave, la temperatura, la playa, la piscina, la habitación todo una maravilla, el personal todos en general muy amables y atentos, en definitiva volvemos.
El trato humano y profesional es exquisito y el parador está perfectamente cuidado y conservado. Tiene una gran piscina exterior y una interior muy adecuada para relax o para bebés