Parador de un estilo arquitectonico en piedra. Comodo y con parking exterior muy grande. Las habitaciones, el trato de todo el personal, el comedor y la comida son de muy buena calidad. Tiene una terraza exterior con asiento y una manta para el frio. Un lugar magnifico como base para las escursiones por los alrededores ó para ir a las montañas de Gredos. Lo recomiendo.
Tiene una situación inmejorable, su fachada no refleja todo lo que guarda dentro. La piscina, además de ser bonita, tiene unas vistas espectaculares al monasterio y el patio central, a la sombra de los limoneros y con el sonido de la fuente central, es muy relajante. El único “pero” que le pongo es que no se espera que en una habitación doble superior la cama de matrimonio sea de 1,30 en vez de 1,50. Si lo hubieran advertido quizá hubiéramos elegido la de dos camas
Atractivo Parador situado en un lugar mágico, donde queda todo a mano, para disfrutar de su estancia, piscina fantástica y playa que puede disfrutar la mayoría de gente, por lo demás que decir, una magnífica forma de desconectar.