Un lugar fantastico para hospedarse, con un servicio exquisito en reccepción, para facilitar cualquier necesidad.
En un lugar maravilloso y a un paso, por puente, de la ciudad.
Muy buenas vistas. Una piscina estupenda. Lo que no nos gustó es que la cafetería cierre a las 11 de la noche. Demasiado pronto, más cuando se sabe que no hay nada para hacer por los alrededores.
Impresionante Parador recien restaurado, lastima que la mayoría del persona de la cafetería y el restaurante no estén a su nivel, ha que levantarse para que te pongan una copa, el mejor de los casos te la llevas tu, mi Sra. me lo comentó mas tarde, le dijeron que no servían el las mesas, la amabilidad y la educación brillaba por su ausencia, hizo lo que pudo Javier pero no le correspondían sus compañeros, hemos disfrutdo de muchos paradores y nunca nos hemos encontrado esto, después nos fuimos para Teruel y como era de esperar nada que ver ya se encargaron Hector y Cristina de que salieramos del parador lo menos posible en la cuenta se puede apreciar la diferencia claramente. Despues en Cuenca otro espectaculo aí se encargaron Luna y Juan Carlos, como lo disfrutamos, ojalá pongan remedio en Sigüenza por eso pongo este comentario aquí ya que no me han mandado la encuesta al contrario que en Teruel y Cuenca que podeis consultar lo que he contestado, Muchas gracias y un saludo
Inimaginable que en un parador de turismo tenga 30 minutos de reloj a una persona esperando para que le den la consumición para bajar a la piscina y tener que desistir ante la pasividad del personal. Sesancion absoluta de molestar al personal de cafetería