Nos ha encantado, es verdad que la reforma le va a venir genial pero aun sin ella es un sitio tranquilo y maravilloso, sin duda en 2 años volveremos a ver las modificaciones
Tiene una ubicación de muy difícil acceso, el estado del edificio muy desfasado, la habitación muy oscura y de muebles muy anticuados. no hay ducha, sino bañera y tengo una discapacidad por movilidad reducida. Imposible plantearse salir de allí para comer o cenar. La llave de la habitación pesa un montón, como para no llevarla encima.
La cena no fué nada buena, eran migas y no se pudieron comer, por el contrario el personal del restaurante era encantador.