Un parador encantador, con mucha historia. Calidad precio, inmejorable! Un pequeño oasis de paso a Portugal. La piscina muy refrescante, y el pueblo de Zafra muy bonito, nos sorprendió gratamente.
Es un edificio precioso. Su comedor es espectacular, con un techo de vigas de madera impresionante. Muy tranquilo y cerca de Vitoria y de las Salinas de Añana. Nos ha gustado mucho.
Fuimos de paso de turismo y paramos para disfrutar de una merienda en familia y ver el entorno del parador.
Realmente maravilloso y apuntado para ir a hospedarnos .